Crítica: Vacaciones de Ferragosto

Cartel

Un soltero cincuentón se ve obligado a hacerse cargo de cuatro ancianas, todas ellas con sus manías, sus diferencias y sus propios deseos. ¿Puede salir algo bueno de todo esto? De entrada, un soplo de locura inesperado en un mundo de monotonía.

FRESCA ÓPERA PRIMA CON MARCADA INFLUENCIA CLÁSICA

Parece mentira que en una sociedad donde se ensalzan al máximo la juventud, la belleza y lo presente y, por el contrario, se rechaza o se evita lo caduco, la vejez y la muerte pueda hacerse una película que funcione y esté sustentada precisamente sobre este tema: la tercera edad. Y todo ello mediante una realización de carácter documental y con un casting en su mayoría no profesional, dando forma a una historia fruto de las elucubraciones del director acerca de su propia vida (el mismo autor protagoniza la cinta e incluso los nombres ficticios de los personajes y los reales de los actores coinciden en su mayoría).

Vacaciones de Ferragosto supone la ópera prima de Gianni di Gregorio, cineasta de larga pero mayoritariamente desconocida trayectoria, con diversos premios y nominaciones a sus espaldas. Uno de sus trabajos más conocidos – por el reconocimiento de la cinta – es el de coguionista del film Gomorra, dirigido por Matteo Garrone en el año 2007 y adaptación de la controvertida novela de Roberto Saviano, de idéntico título.

Di Gregorio ha erigido su bautizo como director sobre una película arriesgada, ya que es de aquellas cintas que o bien encantan o bien se detestan; no cabe respecto a ella el punto intermedio (a excepción de la posible indiferencia, que en el hacer cinematográfico resulta incluso peor).
El film no cuenta con grandes acciones sino que más bien constituye una ventana abierta por la cual observar. No se define una historia ni un mensaje claro sino que se nos muestran pequeñas notas de color en medio del aparente mundo gris en que está inmerso el protagonista, pequeños mensajes de vida básicos para el espectador despierto y receptivo. Valores como la solidaridad o la comprensión entre desconocidos, que parecen perdidos en este mundo de prisas, se vislumbran en la descripción de la cotidianidad de los personajes.
De esta manera, puede resultar una historia vacía para quien espere más acción, pero no para aquellos capaces de captar la esencia de la simplicidad.
Lo cual nos hace pensar en un cine que quizá no busque por encima de todo expresar ideas o llegar al espectador a través de la razón sino más bien transmitir sensaciones, vibraciones emotivas que después podrán ser analizadas – o no – por el público.

La planificación va acorde con esta tipología de cine, que se enmarca entre la comedia y el falso documental. La cámara se convierte en un testimonio de lo que acontece, con planos secuencia que siguen a los personajes en sus movimientos y PG (planos generales) estáticos sobre trípode a través de los cuales simplemente pasa la vida. En este sentido, cabe destacar la secuencia inicial de los títulos de crédito: un plano fijo que encuadra la calle, con los personajes a la izquierda, a la salida de una tienda, mientras mantienen una conversación de lo más banal sin corte alguno, respetando los largos silencios donde ninguno de ellos tiene nada que decir. Resaltando también aquellos planos que constituyen bellas postales de la ciudad de Roma (fundamentalmente el conjunto de la secuencia del paseo en moto), imágenes oníricas de los personajes rodeados de magnos monumentos bajo la cálida luz del mediodía.

Respecto al audio, sorprenden dos factores. El primero y discutible, el contraste entre la música clásica como de acordeón que va tejiendo el film y la pista final que acompaña los créditos, electrónica y de tintes chill out. Y la segunda y más destacable, el hecho de utilizar la banda sonora de manera original, despistando al espectador, ya que cuando la canción sube de volumen y parece que se vaya a cambiar de plano simplemente se hace lo contrario: el audio vuelve a bajar hasta desaparecer mientras que la acción (o, mejor dicho, la no-acción) continúa como si tal cosa.

Se trata, pues, de un cine de reminiscencias neorrealistas, con personajes decadentes que responden cómicamente a sus frustraciones, filmaciones a tiempo real, experimentación técnica y de lenguaje cinematográfico…

En resumen, Vacaciones de Ferragosto constituye una película fresca y franca, que no promete fantasías ni cuenta grandes historias sino que se muestra tal y como es, reflejando una realidad que podríamos encontrar tras cualquier puerta, pero a la cual quizá normalmente no prestamos atención.

Lo mejor: el contraste entre una película sumamente estática y unos personajes marcados por el dinamismo y la vitalidad, interpretados a la perfección por actores en su mayoría no profesionales que transmiten naturalidad por cada poro de su piel.

Lo peor: la falta de ritmo general provoca que el espectador tenga dificultades para entrar en la historia en los primeros minutos de cinta.

Puede que te guste si viste… al ser una película rodada “en” y “desde” la primera persona, recuerda en cierta manera y salvando las distancias, a los monólogos para delirio propio que suponen algunos films de la primera época de Woody Allen.

Valoración: 8.

(Texto de 2009)

Advertisements

Author: Vanessa LP

Llicenciada en Comunicació Audiovisual per la Pompeu Fabra, la meva trajectòria professional s’ha encaminat més cap a la comunicació corporativa, tant en l’àmbit públic com en el privat. No obstant això, la meva passió pel cinema ha fet que sempre estigui connectada amb l’actualitat audiovisual i la seva pràctica, a través de formació en Anàlisi de Guió i Crítica Cinematogràfica, la col·laboració en projectes audiovisuals i la participació en certàmens i festivals. Vaig formar part del Jurat Jove del Festival de Sitges l’any 2013 i, més recentment, del Festival Americana el 2017. Al 2009 vaig col·laborar en l’espai web enelcine.es escrivint crítiques de forma setmanal i des de març de 2017 col·laboro a la revista de cinema El Cinèfil, amb textos sobre llargmetratges i curtmetratges. Sigui en format curt o llarg, considero que el cinema és una eina profundament poderosa per a transmetre idees, emocionar i reflexionar sobre la nostra realitat.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s