Análisis: The Neon Demon

02_The neon demon

El cine de Nicolas Winding Refn se caracteriza por unas imágenes potentes, llenas de significado, por una dirección artística y fotográfica muy rica que se nutre de forma muy evidente del uso del color y de la simbología. The Neon Demon sigue la línea marcada por Only God forgives, su anterior film, en una contraposición constante de rojos y azules, de cálidos y fríos.

La primera escena de The Neon Demon ya nos anuncia, a través de tan solo seis planos, las líneas maestras de la película, el qué y el cómo: los temas que se tratarán – la dualidad constante a través de un mundo concreto de superficialidad –, y el modo de hacerlo – con planos cromáticos llenos de carga simbólica.

El primer plano nos presenta, a modo pictórico, una protagonista (Elle Fanning), víctima de su propio destino. La imagen fija de Jesse, el personaje, encorsetada en un vestido azul brillante, ensangrentada e inerte sobre un sofá; imagen que no es solo de muerte sino de sexualidad, posicionando el cuerpo con las piernas entreabiertas. Uno de los pies reposa en el suelo, donde un charco de sangre funciona a modo de espejo, anunciando la dualidad del personaje y de la realidad en sí misma. El cuadro queda partido lumínicamente en dos: una tercera parte, la superior, dominada por los verdes y azules, colores fríos que remiten al agua, a la inocencia del personaje, a la deidad y a la pureza, y una parte, la inferior, que posteriormente ganará plano, dominada por los rojos y naranjas, colores cálidos que aluden al fuego, a la pasión, a la sexualidad y a lo maléfico que yace dormido. Las luces y sombras, sin embargo, hacen que el cromatismo se presente degradado por el fotograma, aunando las dos fuerzas. La puesta en escena nos remite a grandes referentes visuales de la historia y la cultura: La muerte de Marat (1), La piedad (2) (sin piedad, esta vez, ya que el personaje yace solo) y a imágenes cinematográficas que ya recurrieron al simbolismo de las grandes obras, como el plano inicial de María Antonieta (3), de Sofia Coppola (2006), donde ya se apunta que la aceptación de la pomposidad y la superficialidad acabarán devorando al personaje, inicialmente puro e inocente.

TheNeonDemon01

la_muerte_de_Marat1  Piedad2 MariaAntoniette3

El segundo plano es un PM de la protagonista que yace inerte y, con esta aproximación de cámara, se nos presenta como un maniquí, como una muñeca de porcelana. Esta representación de la perfección se asimila al modo de tratar la dualidad de otros films contemporáneos como Cisne Negro, de Darren Aronosfsky (2010). En ambas películas, el alter ego acaba ganando terreno al personaje a medida que avanza el film y el juego de espejos y cristales es la constante para descifrar esa relación cada vez más destructiva. También destaca el maquillaje artificioso de purpurina y la mirada perdida del rostro. Los ojos como símbolo también tendrán mucha importancia en la película: el ojo que se devora, la luna como el ojo que observa y el triángulo como representación de la trinidad, de la unión entre lo material y lo espiritual. En ese sentido cabe destacar la construcción de la música también en tres planos, haciendo referencia a todo el abanico de fuerzas subyacentes y la unión irremediable entre dos principios fundamentales: masculino-femenino, luz-oscuridad, muerte-vida… Así, la banda sonora refuerza esa idea a través de las capas musicales que se van superponiendo: unas notas agudas de connotaciones mágicas, un ritmo fuerte, grave y contundente, y una melodía intrigante que se entreteje entre ambos.

TheNeonDemon02

NeonDemon_Poster_CisneNegro   TheBlackSwan01   TheBlackSwan02   TheBlackSwan03

El tercer plano nos presenta un PP del personaje del fotógrafo en la penumbra, con una mirada diabólica y penetrante, como El fotógrafo del pánico (Michael Powell, 1960) que observa a su víctima antes de absorberla por completo y devorarla. Sin embargo, en The Neon Demon se juega desde este primer momento con la superficialidad, con el mundo de las apariencias donde nada es lo que parece, ya que precisamente este personaje que se nos presenta como malévolo y peligroso será la única fuerza bondadosa y positiva que podría salvar a la protagonista.

TheNeonDemon03

El cuarto plano es un travelling en zoom out del cuadro inicial al escenario de representación, manifestando la existencia de una puesta en escena, de la artificialidad creada. En el movimiento, el reflejo creado en el agua, en la sangre que refleja y nos rebela la dualidad del personaje, gana protagonismo, anticipando el destino que éste tendrá. La cámara se aleja, dejando a Jesse sola, mientras los flashes de la cámara de fotos la atacan sin cesar y la corrompen para siempre; una coreografía rítmica y estudiada que denota la existencia de una escena del crimen.

TheNeonDemon04

Como contraposición a lo anterior, en el quinto plano el zoom es al contrario, zoom in, hacia el fotógrafo, el sujeto que observa a su presa, desde la penumbra y protegido detrás del objetivo de la cámara, donde se reflejan los colores y luces y sombras de la escena.

TheNeonDemon05

Por último, un zoom in hacia el sofá, aunque en este plano contra-plano se haya perdido a la protagonista, que ya no está en el cuadro. De esta manera, se alude a un final premonitorio y, a la vez, a pensar que el escenario seguirá existiendo, que se tratará un generalismo a través de un personaje pero que en realidad la protagonista no es importante: la dualidad seguirá existiendo y transmitiéndose, independientemente del individuo concreto.

TheNeonDemon06

Advertisements

Author: Vanessa LP

Llicenciada en Comunicació Audiovisual per la Pompeu Fabra, la meva trajectòria professional s’ha encaminat més cap a la comunicació corporativa, tant en l’àmbit públic com en el privat. No obstant això, la meva passió pel cinema ha fet que sempre estigui connectada amb l’actualitat audiovisual i la seva pràctica, a través de formació en Anàlisi de Guió i Crítica Cinematogràfica, la col·laboració en projectes audiovisuals i la participació en certàmens i festivals. Vaig formar part del Jurat Jove del Festival de Sitges l’any 2013 i, més recentment, del Festival Americana el 2017. Al 2009 vaig col·laborar en l’espai web enelcine.es escrivint crítiques de forma setmanal i des de març de 2017 col·laboro a la revista de cinema El Cinèfil, amb textos sobre llargmetratges i curtmetratges. Sigui en format curt o llarg, considero que el cinema és una eina profundament poderosa per a transmetre idees, emocionar i reflexionar sobre la nostra realitat.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s